El término "Ultreya" proviene del latín y significa "¡Adelante!" o "¡Sigamos adelante!".
También es una expresión utilizada en el Movimiento de Cursillos de
Cristiandad, para nombrar a las reuniones regulares que se llevan a cabo
después de que los participantes han completado su Cursillo.
Dicha
reunión tiene como objetivo, fomentar la perseverancia y el crecimiento
espiritual de los cursillistas. Estas reuniones suelen celebrarse semanal,
quincenal, o mensualmente, dependiendo de la comunidad de Cursillos a la que
pertenezca.
Durante la Ultreya, los cursillistas comparten su experiencia de fe,
testimonios de cómo han aplicado las enseñanzas del Cursillo en su vida diaria
y cómo han crecido en su relación con Dios y con los demás.
La Ultreya se
caracteriza por ser un espacio de apoyo mutuo, donde los cursillistas se
animan y se alientan en su caminar espiritual. Es un momento de comunión y
fraternidad en el que se fortalecen los lazos de amistad y se construye una
comunidad cristiana sólida.
La Ultreya igualmente puede ser una gran celebración, ya que, se suelen
organizar Ultreyas más grandes a nivel regional o diocesano, donde participan
cursillistas de diferentes grupos y comunidades. Estas Ultreyas ampliadas,
ofrecen la oportunidad de compartir experiencias a mayor escala y vigorizar la
unidad y el sentido de pertenencia al MCC.
Es una gran experiencia, en especial si te gustan los ambientes que te retan a ser cada día mejor y a vivir nuevas experiencias.
Sí quieres escuchar sobre la agenda de la ultreya, Eduardo Bonnín Aguiló te lo explica en el siguiente video, tomado del canal: Amigos del carisma
Si tú no eres cursillista y por casualidad esta información llegó hasta ti. Te
presento al Movimiento de Cursillos de Cristiandad (MCC). Es una experiencia
viva y transformadora que te ayuda a descubrir lo esencial del mensaje
cristiano, experimentar el amor de Dios en comunidad y llevarlo con alegría a
tu entorno: tu familia, trabajo, amigos… ¡Tu metro cuadrado!
Te animo a acercarte al MCC en tu diócesis o parroquia. Encontrarás personas
como tú, con dudas, sueños, alegrías y luchas, dispuestas a caminar juntas en
la fe, con el corazón abierto a la gracia y a la amistad. ¡Aquí hay un lugar
para ti!
